Últimas horas

28 04 2008

Finalmente se ha conseguido cambiar el billete, gracias a la diferencia horaria, ya que se ha cambiado desde Asturies. Y mañana a las 9:55 de la mañana salgo desde Christchurch a Auckland, en donde me tocará esperar en el aeropuerto hasta las 9:30 de la noche que salga otro avión con dirección Los Ángeles, dos horitas más o menos de escala y otro vuelo con destino London City, en donde es bastante probable que pase una noche para no hacerlo todo del tirón. Y al día siguiente, de nuevo un avión con destino Asturies o Santander, aún no se sabe, pero le cena será en Ribadesella, seguro.

Así que mi despegue por éstas tierras como lo llamé en un principio toca a su fín, pero la verdad es que ha sido una experiencia increible (llevaba tiempo sin usar ésta palabra) y como ya he comentado… volveré, tarde o pronto, pero volveré.

Y por lo que parece también llega a su fin éste blog, aunque igual os escribo desde Leytonstone, depende de lo cansado que esté y de lo que me preparen los anfitriones.

Espero no haberos aburrido mucho, aunque sé que hay diversas opiniones, pero agradar a todos es imposible, para gustos… colores. Espero que hayáis disfrutado tanto cómo yo, bueno eso va a ser difícil y agradecer a mis padres la oportunidad de haber podido tener ésta experiencia.

El último parrafo del blog, se lo dedico a mi compañero durante estos 50 días. Volveré a vivir tus aventuras desde el otro lado, así que no tardes tanto en actualizar como lo estás haciendo ahora, y un placer haber podido conocer estas tierras a tu lado (y con Raúl y Paula también, no se me vayan a enfadar) Tenme al día de todo lo que te vaya pasando y ya sabes que nos vemos pronto. Y cerraré el blog tal y como te dije, pero antes decir que la imagen nueva que se ha puesto en la cabecera de su blog es una idea robada y que os he subido unas cuantas fotos de la última semana.

Historia de una ida y un regreso, por Javier Menéndez González





Última semana

3 03 2008

Primer día de mi última semana por los madriles. Un lunes normal para todo el mundo, pero no para mí, ni para el Pittbull, ya que hoy inauguraba su super tienda en el centro de Madrid. Si el sábado en la fiesta de despedida en mi querido Anyway ya empezaba a darme cuenta de que ésto se acaba, cada día que pasa me voy dando más cuenta de ello.

Cada cosa que haces puede que ya sea la última, y aunque ya sé que no estaré más de un año por Nueva Zelanda, da pena dejar aquí tantas cosas y sobre todo a tanta gente.

Cómo aún me tenéis por aquí no hace falta contar cosas.

Estos días más que nunca… CARPE DIEM