Finalmente se ha conseguido cambiar el billete, gracias a la diferencia horaria, ya que se ha cambiado desde Asturies. Y mañana a las 9:55 de la mañana salgo desde Christchurch a Auckland, en donde me tocará esperar en el aeropuerto hasta las 9:30 de la noche que salga otro avión con dirección Los Ángeles, dos horitas más o menos de escala y otro vuelo con destino London City, en donde es bastante probable que pase una noche para no hacerlo todo del tirón. Y al día siguiente, de nuevo un avión con destino Asturies o Santander, aún no se sabe, pero le cena será en Ribadesella, seguro.
Así que mi despegue por éstas tierras como lo llamé en un principio toca a su fín, pero la verdad es que ha sido una experiencia increible (llevaba tiempo sin usar ésta palabra) y como ya he comentado… volveré, tarde o pronto, pero volveré.
Y por lo que parece también llega a su fin éste blog, aunque igual os escribo desde Leytonstone, depende de lo cansado que esté y de lo que me preparen los anfitriones.
Espero no haberos aburrido mucho, aunque sé que hay diversas opiniones, pero agradar a todos es imposible, para gustos… colores. Espero que hayáis disfrutado tanto cómo yo, bueno eso va a ser difícil y agradecer a mis padres la oportunidad de haber podido tener ésta experiencia.
El último parrafo del blog, se lo dedico a mi compañero durante estos 50 días. Volveré a vivir tus aventuras desde el otro lado, así que no tardes tanto en actualizar como lo estás haciendo ahora, y un placer haber podido conocer estas tierras a tu lado (y con Raúl y Paula también, no se me vayan a enfadar) Tenme al día de todo lo que te vaya pasando y ya sabes que nos vemos pronto. Y cerraré el blog tal y como te dije, pero antes decir que la imagen nueva que se ha puesto en la cabecera de su blog es una idea robada y que os he subido unas cuantas fotos de la última semana.
Historia de una ida y un regreso, por Javier Menéndez González
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